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jueves, 11 de abril de 2024

Tengo un agujero en el pecho


Tengo un agujero en el pecho

    Y dentro un corazôn ardiendo


Tengo un agujero en el pecho

    Y un dolor que no encuentro


Un dolor que no encuentro

    Un dolor y un recuerdo


Luz Radiante

    Y un silencio



Para olvidar el peso en mi espalda

    Mis manos se buscan y bailan


Para olvidar el peso en mi espalda

    Escucho canciones amargas


Doce canciones amargas

    Y una esperanza que mata


Con dulzura

    Me desangra



Se rompe el velo de seda

    Mi piel siente, y tiembla


Se rompe el velo de seda

    Y la luz cálida despierta


La luz cálida despierta

    Porque el sol se despereza


Echa a andar

    Y andando sueña


Andando entre las adelfas

    Te mira, y sueña



viernes, 7 de mayo de 2021

Tête

 

Si la lune m’emmène, traîtreuse, parmi las ténèbres,

En trompant mon âme perdu et faible ;

Si le ver inévitable fait son plaisir et sa fête

Sur la charogne noire de mon lange malhonnête;

Si les griffes de la nuit essaient de se fermer

Autour le silence de mon voix fatiguée de crier;

Ne t’étonne pas, lecteur, et ne me plains pas:

J’ai vu la lune, les ténèbres,

Le ver, les griffes, la nuit.

Je les ai vu, et j’ai compris

Que tout ça n’habite pas que dans mon crâne maudit.


---


Should the moon take me, traitorous, through the shadows

Deceiving my lost and hopeless soul;

Should the conquering worm have its feast

                Upon the carrion of my lying tongue;

Should the claws of night close upon

                The scream-weary silence of my tired throat;

Don’t be surprised, reader, and have no pity:

I’ve seen the moon, the shadows,

The worm, the claws, the night.

I’ve seen them all and realized

That they all live inside this wretched head of mine.




jueves, 1 de junio de 2017

Mare Nostrum


El águila del Senado
En el Rin fue olvidada
Y aún duerme

Y lloraría Alejandro,
Perdida su gloria, agotada
Su suerte

Se vio Ormuz arrastrado
Y en Niniveh le fue dada
Cruel muerte

Y estará Ra enterrado
Entre la arena y la nada
Para siempre.

Quienes en el Sur una vez reinaron
Gastan hoy en el Norte su jornada.
Quien hizo suyo el mundo por la espada
Por el Oro se ha visto esclavizado.

Perdió Roma el águila y la Legión
Perdieron los fenicios sus estrellas
Los faraones su vida eterna
Cayeron al fin las murallas de Ilión

Resurja Creta y Cartago
Sacuda Argantonio su sino aciago
Despierte Ciro de su largo sueño.

El alma tiemble, y sea recordada
La memoria, largo tiempo olvidada
De este mar que un día fue nuestro.


martes, 13 de agosto de 2013

Giro



Sombra anciana, sutil puñalada.

En blanco y negro revuelo, un corazón estalla en urracas.

Aire vivo, lógica amordazada.

La opresión de la memoria a la razón acorrala.



Correr, saltar, dormir, soñar.

El viento trae recuerdos de arcilla y cuero.

Nacer, vivir, caer, amar.

El brillante metal grita mientras sangra fuego.



Dios muerto, oro olvidado.

Las sombras se mueven en la ciudad maldita.

Hombre eterno, sol profanado.

Los océanos lloran por la tierra marchita.



De repente, despertaremos

La luna yace en el templo dorado

Sin darnos cuenta, olvidaremos

La piedra crece bajo el roble anciano



Llave perdida.

Vela escondida.
Eco azul.
Voz sin luz.

jueves, 5 de mayo de 2011

¡Alzaos!



¡Alzaos! ¡Marchad! ¡Mirad en vuestro interior, mirad a la bestia! ¡Vedla! ¡Notad como os corroe!
¡Y notad el impulso, la llamada del cazador! ¡La canción de guerra!
¡Luchad! ¡Liberaos del yugo del miedo! ¡Olvidad la razón! ¡Olvidad el sentimiento! ¡Solo queda la emoción, el grito de la vida, el clamor de la conciencia, la sombra de la presión que habréis de destruir!
¡Y la promesa de la independencia tantas veces soñada!
¡Porque vuestra será la victoria! ¡Vuestra la historia! ¡Vuestro el futuro, y sus infinitos caminos!


¡Alzaos!
¡Por la libertad, por la emoción, por el futuro, por el asombro!


¡Alzaos!

¡Vivid!

¡Oprimidos del mundo,

sed Poesía!
 
 

domingo, 15 de agosto de 2010

Otoño

.
.
El viento corre, por las calles grises,

Rozando las doradas esculturas:

Deshaciéndolas

En mariposas de madera.



La lluvia cae, sobre el cemento perlino,

Creando espejos en el suelo:

Que reflejan

Las pinceladas de piedra en el cielo.




El frío llega, arrastrado por la luz blanca,

Filtrándose en la carne:

Cortándola

Y obligándola a esconderse.



El Otoño se acerca, esparciéndose sobre la tierra,

Y empieza el movimiento aquí abajo:

Obligándonos

A no pensar en lo que hemos dejado.

.
.

domingo, 8 de agosto de 2010

Sin Inspiración

 . 

 
Soy Tántalo en mi mente

Llena de desesperanza,

Pues no consigo alcanzar

Las palabras que frente a mi danzan.


 Se mueven como el agua

Deslizándose entre mis manos

Ahogándome sin tocarme

Con la crueldad de un ser humano.



Y es que ¿Acaso hay mayor dolor

Que, para el músico, no oír;

Para el sabio, olvidar;

Y para el poeta, ser incapaz de escribir?



Sigo preguntándome cuando cesará la tortura,

El pánico, la insoportable desesperación,

La enfermedad, el ineludible dolor

Del poeta que ha perdido la inspiración.

viernes, 16 de abril de 2010

Nota

La brisa nocturna es fría:
Es el suspiro de un cadáver.
Acaso el mío, cuando llegue el alba:
                             Esta noche muero.

 
Estoy harto de la soledad,
De la multitud que alegre me abandona
A merced de mi tristeza y mi nostalgia
De mis miedos, que hoy se irán:
                             Esta noche muero.

Por fin seré libre,
Perdido en un mar negro
Como pobre mortaja
Permanecerán estas nimias letras
Y me arropara la seda nocturna:
                            Esta noche muero.

Doy un paso hacia delante
                           Y caigo.
Noto el aire contra mi cara
                           Y choco
Y se abren mil flores de sangre
Y noto el cemento
Rompiendo el hueso, rasgando la piel
Quebrando las cadenas de carne,
Liberando así mi alma.
Que vuela, sobre un mar de nubes
Y se hunde en el cielo negro:

                            Esta noche muero.
                            Esta noche escapo.
                            Esta noche nazco.

domingo, 14 de febrero de 2010

El árbol sobre el mar




La lluvia cae sobre el mar intranquilo,

Como una suave mano acariciando,

Calmando un corazón dolorido.



Como un náufrago abandonado

Por el destino y por la suerte,

Y a la soledad eterna condenado,



Un árbol anciano, alto y fuerte,

Blanco como el cielo invernal,

Sobre una roca desafía hasta a la misma muerte.



Anclado en medio de ningún lugar,

Sin que lo dobleguen el mar, la lluvia o el viento,

Rey solitario de un océano sin final.



Se yergue altivo bajo la mirada del firmamento.

Y allá arriba, por encima de las orgullosas montañas,

Los astros le observan con ojos argénteos.



Y a su alrededor, las olas estallan

Como esculturas de marfil y cristal,

Creando castillos de espuma blanca.



Árbol plantado en una roca sobre el mar.

De un reino vacío centinela,

A quien la lluvia acaricia con suavidad.



Como una gentil y etérea doncella,

Alivia su dolorosa y cruel soledad,

Mientras a ambos les envuelve la luz de las estrellas.