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domingo, 27 de enero de 2013

Abrir los ojos.


Abrí los ojos.
Me dio la mano, y bajamos juntos por las límpidas escaleras, rodeados solo de oscuridad y el sonido del agua cayendo. Descendimos hasta el estanque y la grieta, y salimos de detrás de una nube hacia el verde campo. El viento nos rozaba suavemente, y a medio camino empezaron a nevar plumas. Llegamos al suelo, las plumas eran ceniza, la hierba era cristal muerto. El agua había dejado de oírse. Cuando me volví a mirarla, su rostro se había marchitado. Su mano se deshizo en polvo y sal, y avancé en soledad. El suelo de esmeralda era ahora obsidiana, y mis pies sangraron, sangre blanca y sangre negra. De repente, me encontré frente a un árbol, que antes no estaba ahí, o siempre había estado ahí. Entre sus ramas, dos pájaros. No cantaban. Se elevaron, danzando en el aire, uno negro, el otro azul. Volaron, girando juntos, acariciándose, y el azul picoteó al negro. Este cayó, y la hierba desgarró su cuerpo. El que quedaba no tardo en alejarse.

Abro los ojos.
Catedral de luz y de plata, vidrieras de espejos tintados y abombados. En el suelo, un intrincado arabesco, de mil colores, de un color, alabastro y alabastro. Fuentes de agua rojiza. En el centro, un hombre cayendo, muy lentamente. Su mirada está perdida, sus ojos son mates, o no tiene. Olor a incienso, y a podredumbre: se que lo podrido me rodea, pero el perfume denso del incienso parece venir de arriba. El arabesco cambia, se retuerce hasta que sus vetas forman un mandala, que se abre, se dobla, sus pétalos se elevan como una flor de loto. En su infinita caída, el hombre va quedando empalado, y la piedra que atraviesa su carne queda limpia, su cuerpo vacío de toda sangre, de todo signo de vida pasada.

Abriré los ojos.
El sol, la luz, me abrazará; la noche me esperará. Diez mil almas me comprenderán. Diez mil columnas sostendrán el templo donde se celebrará el holocausto del que seré voluntaria ofrenda. Diez mil lenguas de fuego lamerán mi carne, y la ceniza ascenderá y se llevará mi cuerpo, y las llamas ascenderán y se llevarán mi mente, y lo seré todo. Diez mil voces gemirán y diez mil más gritarán en extático placer, y todas ellas estarán en mí. Pues se habrá completado el ciclo. Y abandonaré todo dolor, toda ira, todo celo. Abandonaré toda ambición, deseo y placer. Seré solo la huella tenue de mi paso, apenas perceptible, apenas insinuada. Diez mil años pasarán, y entonces no habrá quien recuerde. Seré el todo. Seré la nada.

miércoles, 13 de julio de 2011

Estallido de Tinta


Inspiración. Es la fuerza irresistible que impulsa al escritor a enfrentarse al temible abismo de la hoja en blanco, con el valor eufórico y desesperado del guerrero en la batalla. La pluma se desliza sobre el papel, a veces nerviosa, a veces con determinación: pero siempre dejando caer una cascada de palabras, que se extienden en todas direcciones, como si se tratara del nacimiento de un mar de tinta. Y al igual que en el mundo material en el que habitamos, en este mundo de escritos la vida surge del océano: primero pequeñas partículas que apenas se puede decir que existan, pero pronto nacen más y más seres , que se esparcen por este mundo infinito creando bosques de melancólicos poemas; colosales ciudades de novela, con brillantes torres y oscuros arrabales; Estrellas prisioneras, estallidos de magia, mil sentimientos y emociones: Todo cuanto puede habitar en la mente es creado, para crecer y engendrar a su vez vástagos de una maravilla fantástica e inimaginable. Literatura nacida de la literatura misma. Perfección inefable que simplemente no cabe en una pluma.

jueves, 5 de mayo de 2011

¡Alzaos!



¡Alzaos! ¡Marchad! ¡Mirad en vuestro interior, mirad a la bestia! ¡Vedla! ¡Notad como os corroe!
¡Y notad el impulso, la llamada del cazador! ¡La canción de guerra!
¡Luchad! ¡Liberaos del yugo del miedo! ¡Olvidad la razón! ¡Olvidad el sentimiento! ¡Solo queda la emoción, el grito de la vida, el clamor de la conciencia, la sombra de la presión que habréis de destruir!
¡Y la promesa de la independencia tantas veces soñada!
¡Porque vuestra será la victoria! ¡Vuestra la historia! ¡Vuestro el futuro, y sus infinitos caminos!


¡Alzaos!
¡Por la libertad, por la emoción, por el futuro, por el asombro!


¡Alzaos!

¡Vivid!

¡Oprimidos del mundo,

sed Poesía!
 
 

domingo, 10 de abril de 2011

Is music an important element in our lives today?


Is music an important element in our lives?
Is breathing an important element in our lives?
Music is our life.

There is music in every heartbeat, in the echo of our steps, in the gentle falling of the rain, in the rhythm of our breathe.
The sunrise and the sunset, the tides, and the allegro of the wind; they are all weaving a symphony, ancient and magnificent as time itself, that surrounds us, and gets into our souls.
Our souls!
They are nothing but a melody, which may change, becoming wild or quiet, plethoric or melancholic, but will always keep the same harmony.

Is music an important element in our lives?
Music is our life. Our life is music
All we have to do
is dance.


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¿Es la música un elemento importante de nuestras vidas hoy en día?

¿Es la música un elemento importante de nuestras vidas?
¿Es respirar un elemento importante de nuestras vidas?
La música es nuestra vida.

Hay música en cada latido, en el eco de nuestros pasos, en el suave caer de la lluvia, en el ritmo de nuestro aliento.
El amanecer  y el crepúsculo, las mareas, y el allegro del viento; todos ellos están tejiendo una sinfonía, antigua y magnifica como el tiempo mismo, que nos envuelve, y se adentra en nuestras almas.
¡Nuestras almas!
No son sino una melodía, que puede que cambie, volviéndose salvaje o tranquila, pletórica o melancólica, pero que siempre conservará la misma armonía.

¿Es la música un elemento importante de nuestras vidas?
La música es nuestra vida. Nuestra vida es música.
Todo lo que hemos de hacer
Es danzar.

sábado, 8 de enero de 2011

Mi vida

Visualizad un cuerpo. Una persona. Corriendo por un bosque. Su carne está podrida. Y poco a poco, se va deshaciendo. Primero, su piel se cae, convertida en jirones. Luego, la carne. Los músculos, las vísceras, se van quedando atrás conforme las ramas y la inercia los van desgarrando. Ahora, solo queda un esqueleto, un montón de huesos corriendo, siempre corriendo. Cuando se deshagan, cuando se desgasten en un rastro de polvo en el camino, ¿Quedará algo? ¿Seguirá habiendo, un alma, una consciencia, un impulso, que siga hacia adelante?

Ése soy yo.
Ésa es mi vida.

Estoy solo.
Nadie puede ayudarme.
Estoy solo.
Tengo miedo.
Miedo.
Miedo
miedo
miedo
miedo