viernes, 23 de julio de 2010

Estúpida Humanidad

En ese rincón de tu mente, donde nunca miras, y solo de vez en cuando pasas la vista por encima;


Ese punto, que tu ojo no ve, que sabes que existe, pero ignoras por completo;

Ahí es donde vivo.


Soy aquella que te habla, aunque nunca me escuches.

Soy para ti una mosca: algo inútil y molesto.


Estoy harta de gritarte, de empujarte, de culparte, para que luego me mires y me des la espalda. De tener que llevarte a rastras adonde no quieres ir, aunque solamente lo hago por ti.


Y aun así, asquerosa humanidad, no puedo abandonarte, pues aún queda gente que me hace caso, que mira a su alrededor, y me escucha. Porque nazco de la compañía, y respiro empatía. Y muero con el egoísmo. Por eso, mientras quede alguien que me escuche, permaneceré viva, agonizando al contemplar como os hacéis cada vez más daño a vosotros mismos.

Y todo por no hacerme caso, a mí, vuestra propia conciencia; estúpida, estúpida humanidad.

miércoles, 14 de julio de 2010

Buena Nueva



El viento se lanzño, sobre la tierra y el mar
Llevando la buena nueva, veloz como una centella:
"¡Alegraos, hoy es un dìa para cantar y danzar!
¡Pues hoy, el poeta ha alcanzado su estrella!"

viernes, 25 de junio de 2010

Noticias

Bueno, como el propio titulo indic, no voy a escribir nada literario. Repasemos unos puntos fundamentales, y alguna noticia.

1 - ¡Ey, hola! En serio, es la primera vez que me dirijo a mis (pocos) lectores.
2 - Me voy de viaje. Eso quiere decir que no voy a publicar en un mes. Pero como no quiero dejaros con el sindrome de abstinencia, he dejado una actualización programada. Atentos el día 13. O el 14.
3 - Cuando vuelva, pienso hacer cambios substanciales.

Hasta... bueno, hasta que vuelva a dar noticias. Es decir, ¡hasta dentro de un mes!


PD: provecho para comentar algo: ¡Se agradece el feedback!

sábado, 19 de junio de 2010

Dentro de cada humano



Hay algo que se agita,

Que intenta escapar de la carne,

Algo que rompe y estalla

Dentro de cada humano.



Nace en los gritos,

Crece en el amargo silencio,

En los insultos y las piedras

Que lanza cada humano.



Y así se crea el peligro,

La amenaza escondida,

Una condena a muerte

Para cualquier humano.



Ten mucho cuidado,

Nunca te confíes:

Pues hay un asesino

Oculto en cada humano



Pero existe esperanza,

Una vía de escape,

Un último refugio

Dentro de cada humano



Construido con luz,

Con cariño y amistades

Forjado con las sonrisas

Que lanza cada humano.



Y en este remanso,

Dentro del alma

Reside la felicidad

Para cualquier humano



Que la innata maldad no te ciegue

Pues nunca debes olvidar

Que hay un paraíso

Oculto en cada humano.

sábado, 12 de junio de 2010

Vuela Alto

Ángel etéreo, sublime criatura celestial,

Un suspiro en el oscuro sueño:

Luz de luna, reflejada en un lago de cristal.



Vuela alto, espíritu sin dueño

Rompe tus cadenas de palabras y espejismo

Aunque el camino sea largo, no cejes en tu empeño.



Cuando el mundo te ciegue, refúgiate en ti mismo,

Pero no te encierres, sin poder escapar

Pues allá fuera, aún queda belleza y altruismo.



Mil veces te has caído y vuelto a levantar:

Siempre contra el viento, siempre contracorriente,

Una gota intentando huir del mar.



Sin preocuparte de lo que de ti dijera la gente,

En silencio, con calma, has atravesado el ruido

Como una pálida luz invernal que acaricia suavemente.



Un suspiro en una tormenta perdido:

Corriendo, volando, girando locamente.

Un alma libre, en fin, en un mundo sin sentido.

sábado, 5 de junio de 2010

Cascarón de Carne



Algo me ocurría. Algo se movía en mi interior, se agitaba, palpitaba, y pugnaba por salir. Me miré al espejo, y unos ojos enrojecidos y brillantes me devolvieron la mirada, heridas abiertas en la carne viva. Y ese palpitar, ese ritmo sordo e incesante, perseguía cada idea que cruzaba mi cabeza, un doloroso pulso que acompañaba a la melodía de mi pensamiento. Caí de rodillas, me desgarré la garganta al intentar gritar, me ardieron los ojos al intentar llorar, y el dolor, el punzante latido, creció y presiono, tratando de escapar…

Y entonces, con un crujido y el sonido del agua derramada, mi cabeza se abrió, y de ella salió mi alma, volando, una gaviota de plata y nácar que dejó atrás su cascarón de carne y se perdió en el infinito cielo nocturno.

viernes, 21 de mayo de 2010

Cíbola

Un redoble de nubes, un crescendo de luz, y el horizonte estalla en mil pétalos de sol. Una cascada de azul recorre el cielo navegada por aleteantes veleros blancos, y un océano de sol cae sobre la tierra, creando oscuros archipiélagos y continentes. Pero hay una isla sin una sola sombra:



“¡Cíbola, Cíbola, la ciudad dorada!”



Allí, la luz se funde en bosques de oro y en brillantes bóvedas, sostenidas solo por columnas de cristal y agua. Se alzan torres en lo alto, anhelantes dedos extendiéndose hacia el cielo, rematados en jirones de nubes y sol.



“¡Cíbola, Cíbola, la ciudad dorada!”



Y en sus calles y en sus casas, caminan dioses de ébano y diosas de plata, vestidos con nácar y seda blanca. De fuego es su sangre, de piedra su carne, de cristal su alma. Y descalzos danzan cuando cae la noche: giran, saltan y cantan:



“¡Cíbola, Cíbola, la ciudad dorada!






¡Tuya es la noche,


Tuya esta danza!


¡Eres la luz en la sombra,


Eres la antorcha y la llama,


Nuestra casa y protectora,


Nuestra diosa y guardiana!


¡A ti te cantamos y adoramos,


A ti te damos nuestras almas!